No me hables, no me toques, no me peines, no me pintes flores. No me digas que todo se pasará en verano, cuando la espuma de las olas nos salpique. No me digas que en esa orilla la arena nos elevará. No me ates. No me sonrías, te voy a meter un calcetín en esa bocaza. No me mires, en serio, no me cantes tres canciones. Venga ya es mi cuarta noche en vela por tu mierda de capricho. No me llames, borra los días de sol en la espalda. No me jures que en marzo nos vamos juntos donde las estrellas no se apagan. No me mientas, no te engañas. Desaparece. No vengas por las noches a la hora de la conversación sin sentido ya. No me digas que siempre ganas, que me matas. Fuera. No me lleves más a volar. La caída me duele. Las heridas me escuecen.
Y tu por fin te vas. Te vas y no piensas (ni pensarás) en el corazón que has dejado colgado en la quinta avenida. Maldito fugitivo.
Y tu por fin te vas. Te vas y no piensas (ni pensarás) en el corazón que has dejado colgado en la quinta avenida. Maldito fugitivo.
Amarga espiral con fin por fin para siempre.
muuuuuuuuuack!!
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