martes, 28 de diciembre de 2010

este 28 desearía que todo esto fuera una broma.


Quizá un día nostalgico, en el que me teletransporto de nuevo a un día de pelo suelto, sentada en el asiento del copiloto de tu bala negra, mientras el aire de fuera me despeja, me aviva, me fortalece, mientras me miras y me dices que cante más alto, que te bese en cada semáforo....
A veces me hacía de rogar y entonces venías tú y me cogías fuerte fuertísimo y nos dábamos un beso de esos de película que los demás sólo han visto en la gran pantalla acompañados de palomitas... Y de fondo sonando uno de estos, que... cuando lo escuchas en otro tiempo, en otra dirección te recuerda , te hace florecer momentos gigantes.

Creo que cada día recupero más buenos momentos que me hacen preguntarme en que momento fuímos tan imbéciles de soltarnos.





Baby, live forever.

domingo, 26 de diciembre de 2010

buena peli, mejor libro.


"Los caminos se bifurcan, cada uno toma una dirección pensando que al final los caminos se volverán a unir…Desde tú camino ves a la otra persona cada vez más pequeña. No pasa nada, estamos hechos el uno para el otro, y ahí está ella, y al final solo ocurre una cosa, llega el puto invierno no hay vuelta atrás, lo sientes, y justo entonces intentas recordar en que momento comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas…Mucho antes…y es ahí justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez, y que por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.."

martes, 14 de diciembre de 2010

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No me hables, no me toques, no me peines, no me pintes flores. No me digas que todo se pasará en verano, cuando la espuma de las olas nos salpique. No me digas que en esa orilla la arena nos elevará. No me ates. No me sonrías, te voy a meter un calcetín en esa bocaza. No me mires, en serio, no me cantes tres canciones. Venga ya es mi cuarta noche en vela por tu mierda de capricho. No me llames, borra los días de sol en la espalda. No me jures que en marzo nos vamos juntos donde las estrellas no se apagan. No me mientas, no te engañas. Desaparece. No vengas por las noches a la hora de la conversación sin sentido ya. No me digas que siempre ganas, que me matas. Fuera. No me lleves más a volar. La caída me duele. Las heridas me escuecen.

Y tu por fin te vas. Te vas y no piensas (ni pensarás) en el corazón que has dejado colgado en la quinta avenida. Maldito fugitivo.

Amarga espiral con fin por fin para siempre.