
7 de copas.
Tres para cada uno, y la última a mitad. La última copa es siempre la más importante para Anna. Ella dice que si al tomarla, la bebes de poco en poco, en sorbos pequeños, saboreándola, significa que te sientes feliz como una perdiz, siginifica que te gustaría inventar horas a la noche para hablar con ella, y que temes el momento en que el bar encienda sus luces y la noche llegue a su fin. En cambio, si la bebes enseguida, sin nisiquiera apurarla, esque tienes otros compromisos, otros objetivos, otras aspiraciones y que no habrá más allá .
Contigo le pasó lo primero, que después de haber hablado largo y tendido de esto y de lo otro, de cosas insospechadas, se quedó con ganas de más, y notó que por tu forma de beber (fíjate tu que cosas), y por tus ojos azules clavados en los negros de ella, lo que menos te apetecía también a tí era salir de de aquel bar de Manhattan, y volver a la realidad.. no querias salir al mundo exterior, porque Anna tenía algo especial, tenía una burbuja que al entrar en ella encontrabas alegría, optimismo y ganas de apostar. Al final salisteis del bar. Ella para su mundo y tu para tu realidad. Porque las cosas son así, cada uno a su camino a seguir. Desde ese día sueñas todas las noches con los jugosos labios de Anna, sientes como tus manos se hunden entre los mechones de su melena negra y le dices todo lo que significo hablar con ella esa noche, esas horas. Pero al despertar, vuelves a llorar.... ¿cómo es posible que escuchases su voz sólo unas horas, y que se haya quedado grabada en tí? ...Anna ¿dónde estás? Lo que no sabes y lo más bonito esque algún día la encontrarás, cuándo menos te lo esperes allí estará, con su luna tatuada en mano derecha, y sus ganas de volver a brindar.
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