domingo, 3 de enero de 2010

Ojos que no ven más allá.


ELLA.LEJOS.

Con su vestido nuevo se paseaba con dulzura por la húmeda orilla del mar, como si de una pasarela de alta costura se tratara. Aunque por su cabeza iban y venían cosas no tan azucaradas... Bailaba y bailaba y sus pensamientos PARECÍAN desvanecerse, o al menos haciendose más pequeños...Las olas le rompían en sus moldeadas piernas, como puñales clavandosele más y más dentro de su alma. La gente la miraba, pero ella era incapaz de explicar con palabras lo que le pasaba. Eran tan intensos sus sentimientos que se ahogaba al intentar expresarlos.

Se supone que para salir a flote tienes que echar a la mar todos tus desdichadas amarguras; tal vez por eso el mar no sepa dulce... También se comenta que para salir de ese hondo agujero primero te sentirás enterrada entre miles de kilos de arena, pero conforme tu mente se calma, y los señores tiempo,amigos,y compañeros te levantan con una fuerza mayor a millones de manos juntas, toda esa arena parecera haberse evaporado.

[Por las veces, en las que las cosas pasan de repente, y una se queda rezagada y extraña ante la nueva situación; pero sobre todo por las explicaciones ausentes... La ausencia es una mala compañera, yo diría que la peor.]


( Sí, continúo pensando todas las noches, por si acaso la luna me da una respuesta, nunca se sabe)

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